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martes, 20 de junio de 2017

JAVIER MIRA: Mental Trip (por Nando herrera)

JAVIER MIRA O COMO HACER UN DISCO SOBRESALIENTE: “Mental Trip” 
por Nando Herrera (Lauma Kuun)
No suelo meterme en estos fregados dado que es ponerme en la difícil posición de los críticos de arte y musicales, pero debido a que en los últimos años y últimamente más, muchos de los supuestos críticos ni lo son ni son objetivos (generalmente elevan a la categoría de obra maestra discos infumables de sus colegas lameculos de turno), he pensado “¿Y por qué no? Si ellos lo hacen y está bien, ¿Por qué no voy a hacer una crítica de un disco de un amigo?” 
La cruz ya la tengo echada de antemano: somos amigos, colaboramos uno con el otro y el otro con el uno en diferentes proyectos y ambos tenemos una característica que no suele gustar que compartimos quizás con el tercero en discordia, Fran Vázquez y es que nos afeitamos la lengua por las mañanas para no tener pelos.
Pero voy a hacer una crítica diferente, donde mis gustos personales van a tener mucho menos peso que la objetividad musical y técnica, con lo que creo que así los “criticones” tendrán a bien no discutir de cosas que no entienden, porque señores, escuchar música es una cosa y hacerla todo uno mismo es otra.
Advierto que será larga, porque no es una crítica basada en mis gustos o alabanzas innecesarias. Es un desgranamiento del disco. Al lío...

ARTBOOK 
Es característica obligatoria de Javier Mira cuidar mucho el aspecto con el que llega una carta de presentación de un producto como es cada uno de sus discos, y siendo un ARTISTA multidisciplinar (músico, pintor...) era de esperar una portada de características estéticas similares a las anteriores, pero no. 
Esta portada evoca claramente a las producciones plásticas de alto nivel. La idea de un túnel de metro en dos momentos distintos del día es lo que nos vamos a encontrar en este disco: una diferencia notable como la noche y el día en lo que a composición, producción, letras, voces, solos, etc., se refiere respecto a trabajos anteriores. 
Sin aspavientos, sin excesos, trabajo fotográfico y retoque puramente dicho. Crudo, sin más. Una señora portada. No es de las portadas que te pasas de largo mientras echas un vistazo en la tienda de discos. En esta te paras sí o sí, aún ni sabiendo quién es. 
El interior del libreto sigue las normas marcadas en la portada: Nada es chillón, pero nada pasa desapercibido. Todo correcto, todo en su sitio. En la última página, foto de él con las apariciones en el disco, que no son pocas.
Y como es costumbre, su logo omnipresente. 
Si la portada te indica dónde te tienes que parar para escuchar este disco, la contraportada te da la patada en el culo para que sigas tu camino por el mismo túnel, para que no te desvíes del camino correcto. 
La serigrafía del CD en sí es también un trabajo a resaltar, ya que dan ganas de abrir la lectora para verlo dar vueltas. 
Nota: 9/10 
COMPOSICIÓN 
He escuchado creo que todo lo que tiene Javier Mira en su carrera, desde Tritón. La evolución es evidente, pero en este disco le ha dado una vuelta de tuerca que casi pasa el tornillo.
Muchos músicos de ahora y no hablo sólo de los que empiezan, sino de incluso gente consagrada, cuando escuchas sus trabajos o sus directos presentando canciones nuevas, detectas rápidamente cómo ha sido el inicio de esas composiciones: “Ostias, colegas, mira lo que me ha salido, hagamos una canción con esto” “Qué guapo, yo le añado esto que aprendí anoche”.
 No, no es el caso de Javier Mira y se agradece. Si en los discos anteriores de composición original se notaba (aunque en los de versiones hay un trabajo considerable de arreglos), en este queda patente a la primera escucha que se ha sentado, ha cogido una cerveza y ha dicho alto y claro “¿Qué quiero hacer?
Y lo ha hecho.
Eso es componer, señores, pensar qué quieres hacer, y hacerlo. Lo otro es esperar a que la casualidad te inspire y te salga un tema redondo. Perder el tiempo creo que le llaman. 
Todas las canciones están estudiadas, pensadas, maquinadas de principio a fin y se nota. No hay huecos a las casualidades. Compositor de manual y no hablo de “genérico”, sino de leerse y estudiarse los manuales de los instrumentos de efectos para saber qué sonido está buscando sin dejar que doña casualidad se apodere de la obra. Porque componer no es sólo juntar notas. Componer es sacar de tu cabeza el sonido y plasmarlo lo más parecido a como estaba en la cabeza y para eso hace falta buscarle el sonido también.
Destacar que se ha acercado peligrosamente al mundo del metal, quizás por la influencia de un entorno en las redes sociales más metalero quizás. O tal vez no, que todo es posible. 
Canciones duras, contundentes y canciones suaves y elásticas. Quiero resaltar que el estilo de hard rock de Javier Mira ha cambiado. Sí, señoras y señores, ha cambiado. La madurez que tiene en este disco es innegable y de marca propia. Aunque se acerque a estilos de músicos y bandas como Paul Gilbert o Black Label Society, sigue siendo él mismo, creando su propio hard rock, como usar un sonido de acústica cercano a la guitarra flamenca. No sabría explicarlo, pero recuerda en todo momento que es de aquí, sin necesidad de imitar el sonido de bandas o músicos de fuera. 
Ah! y teniendo canciones instrumentales como es lógico, sigue sin aburrir. Lo que demuestra que correr no es transmitir. Masturbar el mástil de la guitarra dando más notas por segundo no te imbuye de feeling. Eso se tiene o no se tiene. 
Destacar el corte 9, “The end of comedy”. Unión perfecta de hard rock instrumental, jazz y progresivo, además de la colaboración de Ignatius Farray, monologista y comediante heredero del humor a lo Pedro Reyes.  
Nota: 9,5/10
 
LETRAS
Las letras, casi todas en inglés (hay que comprarse el disco par saber de qué hablo) están bien elaboradas. Si bien en España adolecemos de una pronunciación del inglés ciertamente carente, al menos expertos de mi entorno lo entienden, no como en otros casos, que son como Shakira: Ni los entiendes en español ni en inglés. 
Sí es cierto que hay que mejorar la pronunciación, pero teniendo en cuenta que a Bon Jovi le rien la gracia de cantar como el culo en español (es más guay apedrear a los de aquí), no voy a ser yo el que tire piedras en este tejado, porque sinceramente, me resbala mientras lo entienda y las letras me digan algo. 
Me ha sorprendido y gratamente las colaboraciones en las letras, realizadas por Jaume García, Johnny Camarena y un chiquillo que hace radio y muchos “unboxing” youtuberos: Jesús Rodríguez Conde. Un gran amigo. Si no fuese por mi enorme ego, les encargaría letras, porque son mucho más que buenas. 
Nota: 9/10
 
MEZCLAS Y PRODUCCIÓN
Aquí viene lo más interesante desde el punto de vista de un producto que hay que colocar en un mercado cada vez más saturado. 
Hacía muuuucho tiempo que no escuchaba una producción tan cuidada, unaz mezclas tan inteligentes y que a pesar del carácter de canciones tan distintas entre ellas, se ha sabido dar un sonido general que las integra en un todo como no había escuchado antes en productos nacionales. 
Me he permitido el placer de pasar todas las canciones por un filtro que me separa el “mid channel” del “side channel”, porque quería comprobar que no ha sido una mezcla habitual, entendiendo por habitual lo que muchos que se hacen sus discos diciéndose a sí mismos “yo soy técnico de sonido” o “yo me produzco mis discos”: Mezclar sólo basados en canales izquierdo y derecho. Desconozco si lo han hecho así, pero es la impresión que me ha dado, que han prestado mucho cuidado en controlar los espacios de Mid y Side Channels. 
Todo tiene su espacio en el disco y eso se consigue siendo un muy buen ingeniero de sonido o teniendo un gusto exquisito por aprender la profesión a la vez que por crear arte con la producción. 
Y se ha hecho, señoras y señores. 
Quizás adolece de exceso de mid channel en los solos, yo habría añadido algo más de presencia de la pista en el side channel, pero eso ya es cuestión de gustos y técnicas distintas y sobretodo de qué quieres expresar y qué sonido buscas. 
Aquí también hay sillas y cervezas, seguro. También es el resultado de sentarse y decidir qué se quiere hacer. Eso me lleva a la siguiente pregunta, ¿Por qué no sucede siempre en todas las producciones que se hacen? No digo que todas deban sonar perfectas, pero hay una clara falta de interés por aprender influenciada por un absurdo egocentrismo y prepotencia. Quizás el creerse que producir un disco es algo fácil que con tocar dos botones y cuatro plugins ya se hace solo y sordera, mucha sordera, si no, no se entiende que este disco suene como suena, pura tralla y otras producciones de gente con equipos y supuestamente conocimientos suenen a culo ronco.
Mi más sincera enhorabuena a Look Records Studios, porque el resultado es mucho más que aceptable: Es soberbio. Sobre los aportes instrumentales, Eddie Zeller (batería) y Nacho Ortiz (acústica en “Gansters”) hacen un trabajo que roza la excelencia.  
Nota: 9,5/10
 
CONCLUSIÓN
Un disco NECESARIO, no un disco que se deba recomendar solamente, sino un disco que además de tener muy buena portada, muy buen libreto, una composición muy bien diseñada y una producción excelente, es un material del que se puede aprender mucho en estos días que tanta falta hace creerse menos y hacer más. Sólo un consejo que ya le he dado varias veces: No mires hacia dentro, mira hacia fuera, este disco debe estar en Japón y Alemania a la de ya. Empieza por ahí. 
Nota final: 9,3/10 
Lo siento, Javier Mira, pero no te puedo dar el 10, no me lo doy ni yo XD 
Nando Herrera

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